El Riesgo Creciente
Esta corta revisión es escrita en respuesta a muchos dentro de la comunidad mesiánica. En particular a aquellos que casi han robado todo gozo y esperanza de los hijos de Yahuwah, con respecto a la continuidad inmediata de la vida eterna luego de la muerte física. Afortunadamente tenemos las Escrituras para enderezarnos y ponernos en orden.
Muchos de nosotros vinimos al Mesías Yahshua por muchas diferentes razones. Una de las razones principales fue el regalo de la vida eterna y el correspondiente escape de la muerte eterna. Hoy en día con el crecimiento del movimiento mesiánico moderno, tanto en el Judaísmo Mesiánico como en el Israel Mesiánico, han pasado inadvertidas (Mat. 13:39) doctrinas que nos roban no sólo nuestra libertad de la muerte eterna, sino también nuestra vida PROMETIDA en el cielo. Herejías tales como: “el creyente no va al cielo”, “el creyente no va a ver o ir al cielo”, “el creyente nunca experimentará el cielo” o “el creyente no tiene derecho ni promesa bíblica del cielo, porque es el hogar de Yahuwah”, son todas dardos de fuego de s.a.tan, ideados para robarnos la esperanza, el gozo, las ansias y nuestra gran recompensa.
Error
Este estudio de ninguna manera es completo, pero se provee suficiente detalle para apoyar el caso de HaAdon Yahshua. En nuestros intentos por “obtener” un divorcio de todas las prácticas de la iglesia, nosotros en el movimiento mesiánico hemos sucumbido a un error de tradición Judía, el cual es la negación de la vida después de la muerte en el cielo con el Mesías Yahshua, nuestro único Salvador. Recuerde lo que ocurrió cuando los padres primitivos de la iglesia se alejaron de todo lo Judío, sólo porque una doctrina era considerada demasiado Judía, ¡aún cuando en la práctica estuviera basada en las Escrituras! ¡Mire adónde los llevó! No podemos rechazar la vida eterna EN EL CIELO, simplemente porque esta posición particular también la comparta la mayoría del Cristianismo apóstata. ¡En este caso ellos están en lo correcto!
Dónde nos equivocamos
La culpa yace a la puerta no de la Iglesia, sino a los pies del Judaísmo Rabínico Babilonio, que ha seducido a nuestros rabinos y pastores mesiánicos. En nuestro afán por abrazar todo lo Judío como justo y divino (incluyendo algunos tipos y sombras como se ven en la ceremonia matrimonial primitiva Judía) y botar todo lo “iglesístico”, parece que hemos botado nuestra recompensa. Y, a menos que decidamos caminar rectamente al reclamar nuestra herencia aquí y ahora mismo, la mera supervivencia del Movimiento Mesiánico estará en juego. ¿Por qué? Porque Yahshua derramó su sangre como un ladrón común en el más grande sacrificio individual de amor que este mundo ha conocido, para llevarnos a nuestra maravillosa recompensa CON ÉL en el cielo. Y aún así usted y yo nos hemos dejado seducir por enseñanzas falsas, que han cambiado y, en efecto, negado el trabajo completo del Monte Gólgota, al sacar del mismísimo testamento del Maestro la promesa de recompensa celestial. Esto puede sonar muy dramático, pero no lo es. Esta palabra profética es una llamada de atención de Yahuwah para poner nuestra casa en orden, no sea que experimentemos juicio (Kefa Alef 4:16) en vez de paz y seguridad. ¿Cómo podemos reclamar esta seguridad de un hogar en el cielo premilenial/post-muerte física, tal como la Escritura lo promete, y tal como Yahshua vino a darnos por su amor incondicional? Simplemente recorriendo los pasos bíblicos que le esperan a todos los creyentes mesiánicos en Yahshua MaMashiaj nacidos de nuevo.
Enseñanzas de “No Hay Vida en el Cielo”
Si Yahshua se tardara, y probáramos la muerte física, lo siguiente le espera con toda seguridad a todos los que confían en Él. Los eventos siguientes están tomados de las Escrituras, y se listan cronológicamente, para acabar con toda especulación, confusión y recuentos anacrónicos de diferentes casos falsos, no escriturales de vida después de la muerte. Gran parte del problema con aquellos que niegan el cielo como el hogar pre-milenial del creyente, es que han vuelto a organizar los eventos prometidos a cada hombre y mujer que ha muerto en la fe. Principal entre estas doctrinas del fin está la enseñanza del sueño del alma, diciendo que el creyente queda 3 metros bajo tierra mientras espera el último día de la resurrección física premilenial post-tribulacional. Las enseñanzas de “la pérdida del cielo” o del “no cielo para el creyente”, no son un asunto de salvación y por tanto no son razón para dividir o romper el compañerismo, ni nada tan drástico. Sin embargo, si no re-introducimos y re-estructuramos esta verdad, temo que mucho de nuestro gozo prometido (Nehemías 8:10) será falsificado y la vida se volverá aun más difícil de lo que ya es. Yahuwah no nos dio Sus promesas para hacer la vida mediocre o sobrevivible, sino abundante. ¿Cómo hacemos para recuperarnos nosotros que hemos sido golpeados por las enseñanzas de “no cielo para el creyente” en grupos de noticias y correos electrónicos, antes de que sea demasiado tarde? Como en todos los casos tenemos que hacer un giro de 180 grados, teshuvah/arrepentimiento, y volvernos a las Escrituras.
Prueba
En Yochanan 14:2 Yahshua HaMashiach nos dice que Él va a volver a la Casa del Padre para prepararnos lugar. La Casa del Padre no puede ser en la tierra, dado que cualquier casa que hubiera existido en la tierra en el pasado de Israel ERA UNA RÉPLICA O PATRÓN de aquella donde Abba Yahuwah realmente mora. ¿Desde cuándo ha dejado el Padre el cielo o se ha trasteado a otro lugar? Para que Yahshua se pueda sentar a la diestra de Abba, Yahshua también tenía que estar en el cielo. Él dijo que era esa casa (la de Abba), la que Él estaba preparando para nosotros. En Yochanan 14:3 Él promete regresar por nosotros, para llevarnos a la casa en que Él y Abba viven, para que “donde Yo esté, ustedes también estén”. ¿Dónde está Él ahora? De acuerdo con Hebreos 8:1 y Hebreos 9:24, Yahshua ha pasado a los cielos mismos. Así que, si en verdad Yahshua está en el cielo, y si allá es donde nos está preparando un lugar, allá es donde usted y yo estaremos luego de cumplir nuestra cita con la muerte física (Hebreos 9:27). De modo que hace 2000 años comenzaron los preparativos y ahora por supuesto que está lista (Yochanan 19:30). Segunda de Corintios 5:1 confirma esta gran recompensa para el creyente diciendo que, no en caso de sino cuando, nuestra casa terrenal (cuerpo) sea destruido por la muerte, tenemos un edificio de Elohim UNA CASA (O TABERNÁCULO) NO HECHO DE MANOS, ETERNA, EN LOS CIELOS. Un regalo de vida eterna en nuestro nuevo hogar celestial será una casa eterna en los cielos (los tres). En Filipenses 1:21, Rav Shaul puede hablar de una muerte física como algo que es “ganancia” o un “ascenso”, sólo si está plenamente convencido de que la vida gloriosa continua e inmediata le espera en el cielo con Mashiach Yahshua. Y esto es exactamente lo que él espera. El llama a la muerte ganancia. ¿Qué es lo que gana? Filipenses 1:23 no puede ponerlo más claro. La ganancia que él midrash/discute aquí, es la ganancia de la ida hacia el Mesías o una despedida que lo conduce al encuentro inmediato con su Mesías al morir. No hay un espacio para el sueño del alma ni una recompensa pospuesta o retardada. Esta verdad es reafirmada en 2.Corintios 5:8, en donde Rav Shaul no está preocupado por la muerte porque su confianza es completa en la promesa de Yahshua de Yochanan 14, que el “estar ausente del cuerpo es estar presente con el Maestro” ¡Donde esté el Maestro es donde el creyente se va a encontrar después de morir! Tito 1:2 confirma esta definición de vida eterna. Primera de Yochanan 3:2 nos recuerda que ya somos Sus Hijos, por lo cual compartimos un lugar en Su casa en el cielo, pero luego en algún punto recibimos un aspecto más completo de nuestra glorificación (física) en Su regreso. Yahshua no puede ser más enfático de lo que ya es en Yochanan 11:26 “Y TODO AQUEL QUE VIVE Y CREE EN MÍ, NO MORIRÁ ETERNAMENTE. ¿CREES ESTO?” ¡Aparentemente muchos no lo creen! Ningún creyente muere espiritualmente o duerme, lo cual es, por definición, una cesación de la vida consciente. ¿Realmente cree que su recompensa es un sueño inconsciente? ¿Es esa la clase de vida Zoe (eterna, continua, abundante) que el Mesías da? ¿No recompensa Él a sus hijos con su propio tipo de vida? Mashiach dijo que todos los creyentes nunca morirían o nunca dejarían de existir. Si la teología del “no cielo”, cada vez más popular en los círculos mesiánicos es cierta, y la teoría del “hagamos siesta en la tumba por un tiempo prolongado” es verdadera, entonces Mashiach Yahshua mintió. Pues Él dijo que un creyente verdadera siempre existiría y no probaría la muerte y cesación de la vida. Hebreos 2:14 concuerda y nos instruye que como Yahshua venció a la muerte, Él nos libró de cualquier tipo de muerte presentado a los hijos de los hombres por s.a.tan. Aquellos en el ministerio de liberación entienden la naturaleza eterna de la liberación bíblica verdadera y completa. Es una inexistencia total y completa, sin remanente alguno de la esclavitud existente anteriormente.
Sueño del alma
Un alma que supuestamente duerme, no tiene vida eterna sino vida interrumpida. Su vida eterna se pone detiene o congela y luego supuestamente se recibe al ser revivido o despertado. Nuevamente esta falsa enseñanza es en realidad sueño espiritual, apnea, un cese de la vida hasta que continúa luego al regreso de Yahshua. Hay quienes enseñan esto y, por pura definición, le dan a la vida eterna un significado temporal. La vida eterna no depende del retorno de Yahshua a la tierra, como muchos han falsamente enseñado en el Mesianismo. Mejor, es un logro basado totalmente en Su muerte en su primera venida, comenzado en el Gólgota y sellado por el Ruach HaKodesh en Shavuot 33 EC. Si un creyente puede ser suspendido en animación espiritual o en sueño del alma para esperar la resurrección, entonces Yahshua mintió en Su promesa de vida eterna en el cielo. La vida eterna comienza cuando usted y yo lo aceptamos a Él y, afortunadamente, esto nunca acaba. Ahora, la ubicación del sitio donde vamos a disfrutar la vida eterna, puede y debe cambiar. Pero no el regalo mismo. Este es el error cardinal de las enseñanzas de “no hay cielo para el creyente”. Han comprado las enseñanzas del Judaísmo apóstata de que no hay cielo para el creyente, sino sólo una resurrección de la tumba cuando venga Mashiach.
La Clave para Entender Daniel 12:1-2
La Clave para Entender Daniel 12:1-2 y otros pasajes que parecen apoyar la idea del sueño del alma es ésta: la palabra sueño y la muerte física del cuerpo casi siempre son usadas como sinónimos, como se ve en Yochanan 11:12-14, donde Yahshua claramente corrige el error de Sus discípulos con respecto al sueño del alma. Ellos sentían que Lázaro estaba durmiendo y descansando, PERO Yahshua dijo que ¡no, de ninguna manera! Lo que quiso decir como la boca de Yahuwah en el tema del sueño de los muertos es que Lázaro esta físicamente muerto como les explica en Yochanan 11:14. Así que el sueño y la muerte corporal son lo mismo según Mashiach Yahshua, quien es tiene la última palabra en todos los temas. Estos términos intercambiables son usados así como la Biblia usa el “conocer” y “tener sexo” como términos sinónimos. Estas palabras que les acabo de dar vienen de la propia boca de Yahshua. Es la definición de Él y no la mía. Con ese trasfondo, entonces aquellos que están muertos o duermen lo hacen en el POLVO DE LA TIERRA. Ahí es donde va el cuerpo físico. Del polvo eres y al polvo volverás. Por tanto la palabra POLVO es una clara señal que lo que yace dormido es el polvo, el cual no tiene memoria ni sabe nada. Sabemos que el polvo es el resultado de la descomposición del cuerpo. Estos versos confirman que nuestras cáscaras de banano se convierten en polvo. Ciertamente, a la luz de las palabras de Yahshua, esto no puede ser el sueño del alma. Luego de la Gran Tribulación los justos se levantarán a la vida física resucitada (Daniel 12:2) y los malditos se levantarán para ser condenados (Daniel 12:2) ante el Gran Trono Blanco, para luego ser echados en el lago de fuego. Esto es lo que estos versos enseñan y no contradicen ninguna otra enseñanza bíblica sobre la vida después de la muerte.
¡Lo que le Ocurrirá a Usted!
Para poder acordar este error creciente en todas sus múltiples formas, pongamos una cronología en la serie de eventos que le esperan a los verdaderos hijos de Yahuwah.
Un Ancla
Al seguir estas verdades simples pero emocionantes, usted y yo habremos restaurado todas las cosas en estos últimos días (Hechos 3:21), al quitarnos el yugo de una doctrina proveniente del Judaísmo Rabínico, y al abrazar la verdadera esperanza que es un cimiento seguro y ancla para todos los hijos de Yahuwah. A partir de este día, hagamos como Yahshua, y pongamos la esperanza del cielo de nuevo en la ecuación mesiánica. Pues aún cuando la vida en el cielo después de la muerte puede no ser inherentemente un concepto Judío moderno aceptado, pertenece profundamente a Yahuwah desde los días bíblicos de Israel.
Con la plena esperanza de nuestra recompensa
totalmente restaurada, podemos entonces disfrutar de la vida y más
abundantemente por los siglos/eones por venir.
Nada deberá continuar molestándonos en Su completo monte santo (Isaías
26:3-4).